domingo, 14 de marzo de 2021

LA HERMANA MENOR

https://www.youtube.com/watch?v=Pai1FHyyxaU

"YO NO QUIERO QUE ME RESPETEN. YO QUIERO QUE ME QUIERAN"


    Hoy, he regresado al blog... Las vacaciones se acabaron y es imposible no recordar las sentenciadoras palabras de mi amigo Aroca, al comentar esta idea bloguera: -¡Escribiré todos los días! Él, sentenció -Recuerda que pronto volverán las clases. Y, como tal pitonisa... Pero, lo crucial es volver, siempre se regresa a los lugares en los que se fue feliz. 

   Confieso que mi regreso es consecuencia del cuento El diario de Porfiria Diaz, de Silvina Ocampo. Si bien no me detendré en esta magistral obra, la nombro porque gracias a esta, llegué al libro La hermana menor Un retrato de Silvina Ocampo de Mariana Enríquez (libro que todavía no culmino), sin embargo, las ansias de gritar al mundo la rabia provocada por las infidelidades del marido de Silvina, la incomprensión por su forma de vestir, el no desear ser fotografiada por considerarse o considerarla una mujer fea, la marginalidad ante una nueva manera de escribir: intensa con mezcla de crueldad inocente, posibles abusos en la infancia, los mil y un rumores acerca de SU intimidad; me ha superado.

   No victimizo a Silvina, para nada, pues recién estoy teniendo el placer de conocerla, solo dejaré las huellas marcadas a fuego que me llevan a escribir:

    En primer lugar, la hermana Victoria, quien al prologar su primer libro, comenta: 

"¿Quién es esta hermana que escribe tan extraño y, sobre todo, que recuerda tan diferente? ¿Qué está haciendo Silvina con la memoria? ¿Qué es esta infancia perversa y pervertida que cuenta en estos cuentos...?"

   En segundo lugar, entre los rumores pérfidos sobre la vida de Silvina, transita un triángulo amoroso entre su esposo, ella y su sobrina... que al parecer, más que triángulo resuena la infidelidad del marido, de hecho, es él quien en sus memorias se refiere a este episodio no como un engaño, pues sucede antes del matrimonio con Silvina. Aunque, en otros relatos del propio marido, se referirá a la sobrina como su amante (en presente). 

 Silvina escribe  Sonetos de amor desesperado, que parecen ser autobiográficos:

Quiero amarte y no amarte como te amo; 

ser tan impersonal como las rosas; 

como el árbol con ramas luminosas

no exigir dichas que hoy reclamo;

alejarme, perderme, abandonarte, 

con mi infidelidad recuperarte.



   ¡Prepárense! porque lo anterior no es lo peor. 

   Tercer motivo: En un viaje de luna de miel por Europa (incluida la sobrina - amante), el esposo de Silvina conoce a la mujer de Octavio Paz. Romance fulminante. El don Juan le escribe incontables cartas:

"...Helena adorada no te asustes que te quiera tanto... Debo resignarme al verbo amar... Que el mundo sin ti , que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en un futuro".

"Además, la idea de hacer el amor con ELLAS me repele: qué feo, que antiestético e incómoda la postura; qué asco, qué aburrido".

   La HELENA divinidad, no se queda atrás, escribe su propia versión del romance en un libro (esto ha sido lo mas aberrante que leído hasta el momento, pues el retrato que hace de Silvina es espeluznante y cruel), y he aquí mi razón final: 

"SABINA se pasea por las calles de Paris como una furia cuando él desaparece; preside reuniones con sonrisa sarcástica, engañada pero poderosa. Me llamaron la atención sus pantalones arrugados de color canela, sus calcetines blancos y sus zapatos negros de tacón alto. Llevaba los cabellos desordenados... Nos interrumpió un joven rubio de aspecto atlético y sonrisa infantil... No pude aceptar que aquel joven fuera el marido de Sabina (¿les comenté que Silvina era once años mayor?)Apareció una joven.. que ocupó el lugar junto al marido de Sabina y los vi sostener una conversación en voz muy baja y enseguida retirarse. Tuve la seguridad de que eran amantes... " 

Desahogada la impotencia en los registros anteriores, me dispongo a continuar con la lectura. 

   Silvina, se reconstruye (me reconstruye), del dolor es capaz de hacer surgir la belleza en cuentos siniestros que esconden la verdad: somos humanos. El primer libro Viaje olvidado, abre la ventana; La furia, nos regala a Silvina escritora con las huellas de la infancia y de vida difusa y misteriosa. 

¿Les conté que amaba pintar?


Bueno, 

Los leo pronto, 

Profe y Lectora


LA HERMANA MENOR

https://www.youtube.com/watch?v=Pai1FHyyxaU "YO NO QUIERO QUE ME RESPETEN. YO QUIERO QUE ME QUIERAN"     Hoy, he regresado al blog...